1 de febrero de 2015

COCER ALCACHOFAS SIN PELAR



Ingredientes:

  • Alcachofas (6)
  • Agua (suficiente para cubrir las alcachofas)
  • Sal (una cucharada sopera)

Preparación:

  • Llena una olla con abundante agua.
  • Sazona.
  • Pon el fuego medio-alto (7/10).
  • Cuando comience a hervir el agua puedes bajar un poco el fuego, a fuego medio. Que el hervor sea suave.
  • Introduce las alcachofas. Si es posible hazte con algún artilugio, yo he usado una rejilla del microondas, que haga que las alcachofas queden sumergidas.
  • Tapa la olla.
  • Deja cocer durante unos 15 minutos.
  • Apaga el fuego y deja enfriar con las alcachofas dentro.
  • Saca las alcachofas y verás qué bien se limpian.

NOTA: no desperdicies las hojas exteriores que se suelen desechar. Tienen un tierno y suculento bocadito en el extremo pegado a la alcachofa.

Introduce las alcachofas en una olla con suficiente agua (con un puñado de sal) para que puedan quedar totalmente sumergidas
Para que las alcachofas queden sumergidas (por si solas flotan) coloca sobre ellas una rejilla del microondas, un plato o cualquier cosa que se te ocurra.
Tras la cocción debemos dejar que las alcachofas se atemperen para poder limpiarlas sin quemarnos.
Pelar ahora las alcachofas resulta realmente fácil.

Tras retirar las hojas externas falta por cortar el extremo de las alcachofas.
La última operación que queda por hacer es cortar el extremo de las hojas del cogollo de las alcachofas.
Ya tenemos las alcachofas cocidas listas para añadir a cualquier preparación.

Los cogollos de las alcachofas quedan en su perfecto punto de cocción.

Estas las voy a preparar para una receta con albóndigas que subiré al blog en breve. VER RECETA.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

eres un crac,felicidades.

Anónimo dijo...

Me encantan todas tus recetas......

Babunita dijo...

Jó! Que idea tan estupenda!! Además así ni se oxidan ni nada!

A mamy se le ocurre que con los restos de peladuras unas cebollas y patatas rehogadas en buen aceite y un poco del agua de cocción bien, triturado y pasado por el pasapurés ya son una crema lista para presentar, por ejemplo, con un crujiente de jamón. Así no tiramos nada.