13 de noviembre de 2012

ESPÁRRAGOS SILVESTRES EN SALSA DE ALMENDRAS

Algo bueno tenía que tener tanta lluvia

Nunca creí que me iba a hartar de la lluvia. Ya está bien de tanta agua en Málaga, menos mal que ha parado un poquito y ha salido el sol. Ya echábamos de menos al astro rey, a ese que presta su nombre a la costa donde habito y al que no se le veía desde hace tiempo.

Tras estas lluvias y con la aparición de Lorenzo, brotan setas y espárragos por doquier y eso, eso es una bendición para los que nos gusta la cocina.
También ha venido de perlas a los que con poco o ningún trabajo entre manos pasan estos días recogiendo los regalos de la naturaleza para después tratar de venderlos y sacarse unas perricas.


Ya os mostré en otra ocasión como preparaba una tortilla al estilo antiguo con estos mismos espárragos silvestres, pero hoy quiero mostrar la forma en la que habitualmente los comemos en casa, con una salsa de almendras muy de mi tierra que denota la herencia culinaria de la cocina árabe.


Los trucos a la hora de preparar esta receta son por supuesto la utilización de los mejores ingredientes posibles. Buenos espárragos, buenas almendras, buen pan y buenos ajos. Las especias también son muy importantes y el azafrán si lo usáis, que sea un buen azafrán manchego. Es un producto bastante caro (aunque se utiliza solo una pizca) pero sino es de calidad, es mejor no ponerlo porque puede estropear el plato.


A la hora de cocer los espárragos, es mejor utilizar un caldo de pollo que agua, aunque sino lo tenéis, tampoco os preocupéis, queda muy bien.

Espero que os guste este tradicional plato. Saludos.


Aquí podéis descargar la receta en formato PDF:
Espárragos silvestres en salsa de almendras.pdf

2 comentarios:

Carmen Rosa dijo...

Buenos dias....un riquisimo plato tradicional de nuestra querida Mälaga...en casa siguiendo las viejas costumbres solemos ponerle patatas fritas previamente. El nombre de éste plato es Morrete de esparragos trigueros.
Riquisimo !!!!!

Rocha dijo...

Benos días Carmen Rosa.
No conocía lo de las patatas ni lo de "morrete", ¿de donde vendrá ese nombre?
Gracias y saludos,
Víctor