Pela y trocea la cebolla, los pimientos, el puerro, la zanahoria, los ajos y el tomate.
Trocea el rabo. Esto mejor te lo puede hacer el carnicero.
Salpimienta los trozos de carne.
Pásalos por harina. Yo uso harina de trigo duro.
Prepara una sartén a fuego alto (7/10) y dora los trozos de rabo. Comienza dorando los trozos más grandes y termina dorando los pequeños.
Una vez dorados pásalos a la olla en la que los vayas a guisar. Es mejor colocarlos de forma que todos estén tocando el fondo de la olla, que no se amontonen.
Incorpora la verdura a la sartén donde has dorado el rabo, sazona y deja que se haga un rato.
Añádelas a la olla donde tienes la carne.
Prepara un ramillete de hierbas frescas. Yo lo hago en el interior de la hoja externa de un puerro. Abro la hoja de puerro e introduzco romero, orégano, salvia, tomillo, laurel… lo que tenga por casa. Lo ato y lo introduzco en la olla.
Añado también unos cuantos granos de pimienta enteros así como un par de clavos.
Vierto la botella de vino y termino de cubrir con agua.
Baja el fuego (4/10) tapa y deja cocer durante 3-4 horas (hasta que la carne quede bien blandita) vigilando de vez en cuando.
Retira el ramillete aromático y saca los trozos de carne.
Tritura las verduras con la salsa y pásalo todo por un colador.
Sube el fuego y deja reducir un poco a fuego alto.
Introduce un poco de mantequilla que dará brillo y sabor a la salsa. Deja que se derrita.
Añade si gustas un chupito de brandy.
Introduce la carne para que tome temperatura.
Sirve, decora con unas hojitas de tomillo y acompaña de patatas fritas.