4 de enero de 2010

CARRILLERAS DE CERDO ESTOFADAS













Pues experimento concluido (ver entrada anterior del blog para saber de que va esto). ¿Y ahora qué? Para explicar lo que pretendo, tengo que contar como viví esta experiencia de "cocina comparada".

En primer lugar preparé todos los ingredientes (que son comunes y requieren igual preparación para las dos recetas).

Después prepare la receta del papillote. Corté el papel de aluminio, hice reparto de ingredientes, los cerré y los introduje en el horno precalentado.

Tras tener la primera receta en marcha, me puse manos a la obra con la segunda, esta vez las carrilleras estofadas, que resultan más fáciles de preparar al no tener que hacer paquetitos ni nada. Se echa todo dentro de la cazuela y listo.

Pensé que las carrilleras en el papillote tardarían algo más tiempo en hacerse que en la cazuela por lo que decidí hacer la primera receta en 90 m y el estofado en solo 60.

La primera en probarlas fue Rochita, mi hija. Al principio no tenía ganas de comer, pero cuando probó la carne (de la estofada), se zampó una carrillera entera acompañada de unas cuantas patatitas. No me dejaba distraerme, en cuanto me despistaba un poco saltaba: "papáaa... más". La verdad es que la carne se deshacía con solo tocarla.

Tras la niña, comimos nosotros, esta vez serví las hechas en papillote en primer lugar. Pensé que con las dos carrilleras que había por cada paquetito más la verdura que incluían, quedaríamos satisfechos y la estofada podría reservarla para otra ocasión.

Tanto a Rocha como mi nos encantó la versión papillote, pero como quería comparar las dos recetas, serví un plato de las estofadas, para testarlo simplemente. No fué posible, nos lo comimos y dejamos el plato reluciente.

Ambos dos nos decantamos por la versión estofada, pero coincidimos: "la otra también estaba de muerte".

Conclusión: ambas versiones están muy ricas, pero si tuviera que decantarme por alguna, lo haría por la versión estofada por las siguientes razones:
  • Es más fácil y rápido de preparar al no tener que montar los paquetitos.
  • Se hacer en menos tiempo, el papillote en 90 m y el estofado en 60 m.
  • A pesar de la diferencia de tiempo, la carne del estofado queda más tierna que la del papillote.
  • Se mezclan mejor los sabores de todos los ingredientes en el estofado.
El papillote tiene una sola ventaja, que se hace en un papel de aluminio y no hay que ensuciar ninguna cazuela, aunque para la reducción del jugo de la carne con el vino tuve que utilizar un cacillo pequeño.

En fin, espero que os haya gustado este "planteamiento" y os aconsejo que probéis a hacer lo mismo, haced ambas recetas (que son muy sencillas) y después me contáis qué tal os ha ido. A ver si coincidimos en nuestras conclusiones.

¡Hasta pronto!



Aquí podéis descargar la receta en formato PDF:
0137 Carrilleras de cerdo estofadas.pdf

1 comentario:

Anónimo dijo...

la carrillada para el fin de semana.
se nota que estoy a régimen,no?? jeje

sabes, nos podías deleitar con algo de comida china, japonesa...

aunque donde esté un buen plato de cuchara que te quite lo demás.

tu vecina